ANTECEDENTES Y JUSTIFICACIÓN:

En el año 2013 se creó la Asociación Libre de Orientación Educativa. La iniciativa proviene principalmente de un grupo de personas dedicadas a la educación que, habiendo detectado a lo largo de su experiencia profesional toda una serie de necesidades en las familias para hacer frente a los nuevos retos del s.XXI, deciden crear la entidad, y así, intentar dar respuesta a algunas de estas necesidades.

En un contexto de cambios sociales, a los cuales toda la ciudadanía trata de adaptarse lo mejor posible, consideramos que invertir en la educación de niños y jóvenes, y en la formación pedagógica de las familias, es fundamental para poder superar esta nueva etapa de incertidumbre y hacer valer la oportunidad de estos cambios para fundamentar una sociedad con unos valores diferentes de los que nos han llevado a la actual situación.

Nos encontramos actualmente con una compleja situación del sistema educativo. Por un lado, las tasas de abandono escolar son altas (el doble de la media europea). Por otro lado, se atribuyen estas altas tasas al propio sistema educativo, y los gobiernos reforman estos sistemas sin que se perciba una mejora de los datos de éxito escolar. Además, nos encontramos con una situación de crisis que afecta a todos los ámbitos de la sociedad y con un consiguiente recorte de los recursos disponibles para la educación. Consideramos, pues, que hay que invertir tiempo, esfuerzos y dinero, en garantizar el éxito escolar del alumnado de hoy, que será quien tome las decisiones mañana.

En cuanto al contexto familiar, partimos de una idea nuclear, que puede parecer sencilla pero que contiene muchas implicaciones, y es la siguiente: “La presencia de conflictos familiares no resueltos provoca malestar y desazón en los menores de esta familia, y este malestar y desazón puede provocar cambios en la conducta y en el ritmo de aprendizaje”.

En todas las relaciones interpersonales, en todas las familias, hay conflictos, y esto es normal. De lo que se trata es de tener herramientas, recursos, habilidades, para poder resolver estos conflictos y evitar que provoquen un malestar permanente a las personas implicadas en el conflicto, que en el caso de la familia, son todos los miembros (todos sufren las consecuencias de un conflicto, aunque no participen directamente).

A la hora de proporcionar estas herramientas necesarias para mejorar la convivencia y hacer frente a los conflictos de manera positiva, consideramos que hay dos puntos fundamentales: promover la formación pedagógica de las familias, y facilitar un servicio de orientación educativa. Los beneficios de estas dos acciones son varios, pero principalmente:

  • Fomenta el intercambio, el debate, y el apoyo mutuo entre las familias, y las hace sentirse acompañadas (y más seguras) en el trabajo de educar.
  • Potencia la autonomía de las familias a la hora de buscar soluciones en los conflictos.
  • Facilita la prevención de:
    • La cronificación de los conflictos familiares y sus consecuencias.
    • La medicalización de problemas que no son de salud mental.
    • La estigmatización de niños y niñas a los cuales se les cuelga una etiqueta de trastorno cuando lo que son es víctimas de un conflicto no resuelto.

Al mismo tiempo, nos encontramos en la actualidad con un gran número de familias re-estructuradas después de una separación o divorcio, y también con familias monoparentales. Estas familias a menudo tienen una mayor necesidad tanto de recursos de orientación educativa, como de conciliación familiar.

Por último queremos mencionar un punto que también preocupa a las familias y la sociedad en general, y es el impacto que tienen las TIC sobre la educación. Internet y los smartphones han traído la accesibilidad de la información y la transmisión de contenidos a un nivel que hace unos pocos años parecía imposible. La velocidad con la cual hemos introducido estas tecnologías en nuestra vida cotidiana ha sido también formidable, y quizás no se ha tenido suficientemente en cuenta cómo afectan a tres factores claves en el desarrollo de las personas: las relaciones interpersonales, los usos del tiempo, y las metodologías de aprendizaje.

La Asociación Libre de Orientación Educativa (A.L.O.E.) propone toda una serie de actividades y servicios para hacer frente, en la medida de nuestras posibilidades, a estos retos de la educación en el s.XXI.

PRESENTACIÓN DE LA ENTIDAD:

La Asociación Libre de Orientación Educativa (A.L.O.E.) es una entidad formada por profesionales de la educación y personas interesadas en dotar de recursos educativos a las nuevas generaciones en este mundo cambiante.

Consideramos que la educación es el pilar en que se fundamenta la persona y el medio por el cual se transmiten conocimientos, habilidades, capacidades y valores, entre otras cosas. La asociación apuesta por una educación integral y durante toda la vida.

El entorno familiar es primordial en cuanto a la educación de las personas y es en este entorno en el que la asociación centra sus esfuerzos y al cual se dirigen nuestras principales líneas de trabajo.

Todo ello, buscando siempre la concordancia con el resto de actores educativos (escuelas, entidades, organismos públicos y privados, medios de comunicación y la ciudadanía en general) a través del trabajo en red.

La Asociación se financia exclusivamente a través de las cuotas de los socios, donaciones y servicios puntuales a organismos públicos y privados. A diferencia de la mayoría de entidades, no recibimos subvenciones de ningún organismo público.

OBJETIVOS:

Los objetivos generales de la Asociación Libre de Orientación Educativa son los siguientes:

  • Contribuir a la conciliación familiar y al éxito escolar de niños y jóvenes, ofreciendo atención directa, actividades y servicios educativos en horario extra-escolar.
  • Orientar a las familias en todo lo que tiene relación con la educación de sus hijos e hijas.

Otros objetivos de la entidad, que se aplican de manera transversal, son:

  • Prevenir la estigmatización asociada al concepto de «trastorno», la dependencia de las terapias, la cronificación de los problemas de convivencia, y la medicalización de problemas que no son estrictamente de salud mental.